CARLOS SAINZ VUELVE AL ASFALTO CON EL FORD PUMA RALLY1 EN EL RALLY DE ASTURIAS HISTÓRICO
Quien crea que las leyendas solo sirven para posar junto a sus vitrinas o saludar desde un desfile de cortesía no conoce a Carlos Sainz. Ni a Asturias. Ni, desde luego, a Ford. El Rally de Asturias Histórico: Carlos Sainz Tribute aterriza en Pravia con una consigna innegociable: aquí no se viene a pasear, se viene a correr.
Y en un parque cerrado abarrotado de campeones del mundo y máquinas de leyenda, el golpe de autoridad sobre el pavimento lo da el óvalo azul: Carlos Sainz y Luis Moya vuelven a ajustarse los arneses para enfrentarse al cronómetro con la máquina más avanzada del automovilismo moderno, el Ford Puma Rally1 híbrido.

El cronómetro no entiende de nostalgias
Asturias es el santuario del rally en España. Sus carreteras estrechas, su asfalto técnico que cambia de adherencia tras cada curva y una afición incondicional en las cunetas forman el escenario perfecto para un evento que promete grabarse en nuestra memoria: 365 kilómetros de recorrido y 10 tramos cronometrados donde los pilotos vienen a disputar cada décima.
El corazón de esta edición es rendir homenaje a una figura irrepetible en el Rally de Asturias Histórico: Carlos Sainz Tribute. Pero el tributo es tan singular como el propio Carlos: en lugar de aplaudir desde un escenario, se pone el casco para competir de verdad sobre el asfalto. Carlos saltará a la carretera con una bestia tecnológica del WRC actual: el Ford Puma Rally1. Más de 500 CV de tracción total y propulsión híbrida para volver a disfrutar de nuestro campeón.
Hacía exactamente 24 años —desde la temporada 2002 con el Ford Focus RS WRC— que Carlos Sainz y Luis Moya no compartían el habitáculo de un coche de la máxima categoría mundial sobre asfalto en competición real. El propio Carlos lo confirmaba emocionado a sus seguidores:
«Hace poco os decía que a lo mejor había alguna sorpresa... Se ha confirmado y tengo que agradecer enormemente tanto a Ford como a Red Bull que van a traer un Ford Puma Rally1 y voy a correr con un coche de última generación. Hace tantísimos años que no conduzco en asfalto... Tengo muchísima ilusión, tanto Luis como yo tenemos ganas de verlo y de probarlo».
La cita tiene, además, un valor de coleccionista irrepetible: el Puma Rally1 concluye su ciclo de homologación en el WRC, por lo que las carreteras de Pravia, Salas y Muros del Nalón serán testigos de la última gran aparición en competición de esta fiera híbrida sobre asfalto, y nada menos que con Carlos al volante.

Pasado, presente y futuro: el árbol genealógico de Ford en el tramo
Basta asomarse a la lista oficial de inscritos para confirmar que el Rally de Asturias Histórico: Carlos Sainz Tribute es, ante todo, una gran fiesta del óvalo azul.
Antes de que se desate la batalla de las leyendas, el encargado de abrir la carretera al frente de la caravana de seguridad será Gil Membrado. Con solo 18 años y apadrinado por el propio Carlos Sainz, el subcampeón del mundo de WRC3 rueda con el Ford Fiesta Rally3 oficial de M-Sport, certificando que la cantera de Ford ya está lista para tomar el testigo.
A partir de ahí, la presencia de Ford sobre el asfalto asturiano es arrolladora. Gracias en gran medida al despliegue del equipo Past-Racing y Daniel Alonso —que aporta cuatro joyas históricas de la marca, incluyendo su propio Escort WRC y el mítico Sierra Cosworth en manos de Fernando Capdevila—, el público disfrutará de una auténtica enciclopedia rodante del óvalo azul.
Desde los Escort RS1600 y RS1800 de los años 70 que forjaron la leyenda de tracción trasera, pasando por los Sierra Cosworth y los Escort RS Cosworth de alerón descomunal, hasta una singular coincidencia histórica: el Ford Puma Kit Car de los años 90 compartiendo pavimento con su tataranieto, el Puma Rally1 de Carlos.

Una fiesta de familia que traspasa generaciones
El componente emocional se respira en cada rincón del parque de trabajo de Pravia. Carlos no solo volverá a escuchar las notas de Luis Moya; también compartirá tramo con su círculo más cercano, incluido su hermano Antonio Sainz al volante de un clásico, y con una marea de aficionados y creadores de contenido que abarrotarán las cunetas para ver rugir al Puma híbrido en el tramo urbano nocturno.
En un rally concebido para rendir tributo a su mayor icono, Ford no se limita a recordar sus glorias pasadas: demuestra que el gen competitivo sigue más vivo que nunca.





